Los mariscadores, ya cultiven ostras, mejillones, almejas o berberechos, se enfrentan cada vez más a nuevas exigencias. Las condiciones climáticas y la normativa les obligan a adaptar sus instalaciones para reducir las emisiones contaminantes y resistir mejor el cambio medioambiental.
En concreto, la normativa de la Unión Europea obliga a los ganaderos a equiparse con sistemas de energías renovables, para modernizar su actividad respetando el medio ambiente.